Parroquia Sto Domingo de Guzman

Valmojado (Toledo)

Breves apuntes históricos
sobre la parrroquia de Santo Domingo de Guzmán
 
 

 

 

     La historia de la parroquia de Santo Domingo comienza en torno al año 1468. En un cerrillo junto al lugar de Valmojado, don Gonzalo Chacón, señor de Casarrubios, comendador de Montiel y mayordomo de la reina Isabel de Castilla, mandó erigir una horca, advirtiendo a pastores y caminantes que la aldea había caído en su jurisdicción. Atrás quedaban más de dos siglos y medio de dominio segoviano.

 

     Sobre aquel cerro fue construyéndose, quizás por encargo del propio comendador Chacón, un pequeño y modesto templo, del cual se tiene el primer testimonio escrito en 1502, siendo citado por un pastor procedente de Canencia. La “yglesia del señor Santo Domingo”, aún en construcción en 1535, albergó el nacimiento de las primeras manifestaciones de la fe, de la caridad y de la religiosidad popular. 

 

      Desde entonces, y auspiciadas por el Concilio de Trento, fueron surgiendo las primeras capellanías y obras pías; cofradías como las Ánimas y el Santísimo Sacramento; el Hospital de los Pobres, ligado a esta última; y celebraciones de la religiosidad popular como la “fiesta del Toro” por Santo Domingo (1551) o la procesión de Nuestra Señora del Rosario por las “calles públicas” (citada en 1585). En las Relaciones Topográficas de Felipe II (1576) se menciona la existencia de una ermita consagrada a San Sebastián, protector contra las epidemias de peste, cuya devoción era tal que en la víspera del santo “no se comía carne ni se abría la carnicería”.

 

      En 1551 la parroquia de Valmojado fue citada por primera vez en la contribución decimal de la Catedral Primada, dentro del Arciprestazgo de Canales. El curazgo del lugar era anejo al de la villa de Casarrubios, el cual solía designar un teniente de cura. Francisco Rodrigo Vázquez es el primer clérigo que la documentación permite reconocer en la parroquia (1555). Su templo, compuesto entonces por una sola nave o capilla, tenía entonces “mucha necesidad” y “gran falta de muchas cosas”, lo que le llevó a pleitear contra su cabecera, consiguiendo en 1589 la novena parte de los diezmos recaudados en el lugar.

 

 

      Las visitas eclesiásticas de los siglos XVII, XVIII y XIX nos hablan de los acontecimientos por los que pasó la comunidad parroquial. Un templo austero y una feligresía valmojadeña que crecía con él y con el municipio, nunca sin dificultades, poniéndose casi siempre de manifiesto los fuertes lazos materiales y espirituales entre el pueblo y la parroquia.

 

      A las antiguas expresiones religiosas fueron sumándose otras nuevas. Su origen solía estar asociado a la alta mortalidad derivada de crisis de subsistencias, epidemias y dolencias que, en mayor medida, se cebaban con la población infantil.

 

      De aquella forma nació, por ejemplo, el culto al “milagroso” Santísimo Cristo del Amparo (1656), protector contra el garrotillo, la viruela y “otros males contagiosos”; San Blas, contra los males de garganta; Santa Ana y San Ramón Nonato, protectores de las embarazadas y de los recién nacidos, respectivamente; Santa Bárbara, abogada contra la muerte repentina; o San Gregorio Ostiense, a quien los agricultores llevaban en romería para librarse de las plagas del campo.

 

       A partir de 1785 los libros sacramentales de Santo Domingo son firmados por "cura propio", lo que hace suponer que en torno a dicho año la parroquia de Valmojado dejó de depender de los eclesiásticos de Casarrubios del Monte.

 

      La parroquia de Santo Domingo, situada en pleno camino de Madrid a Extremadura, sufrió directamente las medidas desamortizadoras del Ochocientos y las embestidas bélicas de la Guerra de la Independencia y la Guerra Civil, con el desvalijamiento del templo en varias ocasiones y su utilización para dar cobijo a heridos y fugitivos de guerra.

 

      A finales de los años cincuenta del siglo XX se decidió ampliar el templo derribando parte del mismo. En la actualidad el edificio es de planta basilical con tres naves, crucero y dos capillas anexas, si bien aún se conserva una lápida antigua y restos de la fábrica original en pavimentos, ábside y muros interiores (s. XVI), así como también en la torre (s. XVII). La construcción de esta última podría atribuirse a Francisco de Mora, maestro de obras de Casarrubios del Monte.

 

 

El patrimonio artístico y religioso de Santo Domingo de Guzmán

 

 

      En los últimos tiempos, la generosidad y devoción de algunos feligreses ha dotado al templo de elementos artísticos, como la puerta del Santo Cristo del Amparo o de Mediodía, bellísimo trabajo en bronce del escultor toledano Guerrero Corrales, el conjunto de vidrieras de los óculos y ventanales o la carroza del Santísimo Cristo del Amparo, obra de los Hermanos Tudanca.

 

 

Eclesiásticos valmojadeños en la historia

 

     Los documentos han desvelado la identidad de eclesiásticos ilustres que fueron naturales de Valmojado, como: don Francisco Ordóñez de Garnica, comisario que fue del Santo Oficio a mediados del siglo XVII; don Juan Evaristo de Villarreal, racionero y chantre de la catedral de Trujillo (Perú) y fundador de la escuela de primeras letras gratuita para los niños y pobres de Valmojado; don Antonio Moya de la Torre, vicario, visitador eclesiástico, abogado de los Reales Consejos y héroe local para los vecinos de Cazorla (Jaén) durante la Guerra de la Independencia; o don Juan Alonso y don Manuel de Ypola, que fueron racioneros de la catedral de Toledo en los siglos XVII y XIX, respectivamente.

 

 

GONZÁLEZ AGUDO, David (2010): El Cristo del Amparo.
Apuntes para la historia parroquial de Valmojado

Valmojado, Cofradía del Santísimo Cristo del Amparo
Foto: Sergio

 

Acontecimientos

 

 

  

Bendición de la Cruz de Mayo

 

 


    En la esquina noroeste de nuestra iglesia se ha recuperado recientemente una de las cruces que marcaban las estaciones del Via Crucis hasta el antiguo Calvario, permitiendo adecentar una esquina del edificio bastante degradada en los últimos años

 

    El 19 de febrero de 2012, con motivo de la festividad del Domingo Gordo y tras la procesión con el Cristo del Amparo, el párroco D. Clemente Felipe bendice la cruz que se denominará "Cruz de Mayo" por coincidir su bendición con esta celebración, y ser a primeros de mayo cuando tienen lugar las fiestas del Cristo.

 

 

 

 

Proclamados los Mayordomos 2013-2014

 

 

   El domingo 7 de abril de 2013 fueron proclamados en la misa de 12 los mayordomos del "Santísimo  Sacramento" retomado así la tradición que se había perdido desde el año 1971. Sus nombres son: Juan Antonio, Ana, Angelines y Diego.

 

   El lunes de Pascua, festividad del Cordero, se constituyó una junta directiva que aconseje y apoye a los mismos, según la antigua tradición. La junta está compuesta por el párroco, un concejal y tres personas que se presentaron voluntariamente.

 

   Los mayordomos tienen como misión mantener la devoción a la Eucaristía, participando en la procesión del Corpus y en el Jueves Santo. Acompañan y participan en otras celebraciones: Fiesta de San Isidro, Virgen del Carmen, San Sebastián... El Sábado Santo participan en la misa de la Vigilia tirando "aleluyas" y en el Encuentro del Domingo de Pascua portando la cruz engalanada y tirando "aleluyas".

 

   Deseamos a todos que lo pasen bien, hagan su trabajo con salud y colaboren en mantener esta tan antigua tradición de nuestra religiosidad.

 

  

 

Presentacion del libro La Virgen de Luto 

   El 27 de abril de 2013 se presentó en nuestra parroquia el libro LA VIRGEN DE LUTO, obra de un descendiente de nuestro pueblo. En la iglesia, los asistentes escucharon en primer lugar la presentación que hizo nuestro párroco sobre el autor, seguida de la intervención del concejal de cultura, recordando que era la segunda ocasión en que se presentaba de este modo un libro sobre tema religioso, además en fechas cercanas a la feria del libro.

   Posteriormente el autor nos deleitó con un video -producido por él mismo- sobre el origen de la vestidura de la Virgen: Una camarera de la reina, Dª Maria de la Cueva, donó su traje para que lo portara la Virgen. En el video se reproduce el momento solemne de la colocación de los diversos ormanentos, hasta que la imagen queda totalmente vestida. Todo un arte que el autor demostró de modo práctico en nuestro pueblo con la imagen de la Virgen de los Dolores en Semana Santa.

   Las explicaciones que aportó a continuación para un mejor conocimiento nos hizo sentirnos alegres al conocer más datos sobre la tradición de nuestra virgen, y que la forma de vestir se remonta hasta 400 años atrás. Respondió a diferentes preguntas en el coloquio y quedó en volver un día para la firma del libro.
 
   Nuestra parroquia agradece a D. Eduardo Fernández su charla para conocer algo más sobre nuestra imagen, así como su disponibilidad para estar presente ese día. En la foto aparece sosteniendo el libro junto a la imagen de la Virgen de los Dolores y dos de sus camareras: Pepi y Dolores.
 

 

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